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Puna y Valles Calchaquíes

Día 1: Recepción de los participantes en el aeropuerto de La Rioja, traslado a Belén, almuerzo y salida hacia el norte por la Quebrada de Belén, Villavil, la Quebrada de Randolfo: subimos progresivamente hacia la “Puna” (3300 a 3500 m de altura). Los paisajes cambian constantemente y son siempre bellísimos: numerosas vicuñas, algunos ñandúes (avestruz sudamericana). Atravesamos pueblitos pintorescos, y más bien en expansión, a pesar de las duras condiciones de vida.

En la última parte del recorrido, totalmente desértica, pasamos entre varios conos volcánicos, antes de llegar al oasis de Antofagasta de la Sierra, donde cenamos y dormimos en la Hostería Municipal (muy confortable).

Día 2: Empezamos el día visitando un sitio a 4000 m de altura, donde se puede observar numerosos petroglifos grabados sobre el mismo piso, que representan las figuras tradicionales de las culturas andinas, tales como serpientes, pisadas humanas, el Dios-Sol (Inti), y también algunas sorprendentes, ¡como la de un mono!

Luego vamos en todo terreno hasta el borde de un cañadón impresionante y seguimos hasta la vega de Real Grande, a más de 4.200 m de altura, donde se pueden ver pinturas rupestres de 7000 años de antigüedad.

A la tarde visitamos las ruinas de “La Alumbrera”, al borde de la laguna, a pocos kilómetros de Antofagasta. Éstas ruinas (incaicas y pre-incaicas) son restos de una ciudad bastante importante, sobre todo para aquella época. Los edificios estaban construidos entre los bloques de lava proyectados por el volcán vecino. Los apilamientos de piedras negras, en parte invadidos por la arena amarrilla traída por el viento, lucen algo siniestros, con las osamentas dispersas alrededor de las tumbas violadas por los saqueadores (huaqueros), generando un sorprendente contraste con la laguna contigua, llena de vida, con sus flamencos, patos y otras aves acuáticas.

Luego hacemos una pequeña caminata bastante fácil, con la condición de andar despacio: la ascensión del volcán Antofagasta (¡3500 m de altura, pero partimos de cerca de 3400!). La vista sobre otro volcán, la laguna y el valle vale el esfuerzo. Pernoctamos en la Hostería.

Día 3: Partimos para Antofalla, a 100 Km., por la Quebrada del Diablo, con un paso a 4400m.de altura. Arriba, linda vista sobre el volcán Antofalla (6440 m de altura). Es una buena oportunidad para experimentar las reacciones de cada uno en altura elevada, sin inconvenientes prolongados, porque bajamos rápidamente a 3300m, al borde del Salar de Antofalla, que atravesamos para llegar al oasis de Botijuela, donde caminamos un poco. Hay una casa todavía ocupada, varias ruinas, algunos puntos de agua dulce, y una vertiente termal cerca de un misterioso cono hueco formado por las concreciones de una vertiente antigua. Hemos bajado una vez hasta el fondo del agujero, a unos doce metros de profundidad, hemos encontrado unas espesas capas de cadáveres y de pieles de animales momificados por el clima, algunos encerrados en bolsas de tela. Se trata probablemente de ofrendas a la « Pachamama », cuyo culto es todavía vigente aunque discreto. Las de las capas superiores son contemporáneas, las de abajo son mucho mas viejas y merecerían un estudio científico serio.

Bordeando el Salar hacia el norte, nos acercamos del borde, donde se encuentran tres pequeñas lagunas sorprendentes por sus colores distintas, verde, azul y rojo que se deben probablemente a algas microscópicas.
Algunos kilómetros mas lejos, encontramos un verdadero yacimiento de obsidiana. Este vidrio natural de origen volcánica, no muy común, estaba muy buscado para la fabricación de puntas de flechas. Los indios venían de lejos buscar esta materia prima, de la cual se encuentran restos de tallado a proximidad de prácticamente todas las ruinas de la zona.

Poco después, llegamos a Antofalla. Muy buena acogida en el pueblito (60 habitantes) donde nos instalamos en lo de Manuel Ramos y de sus vecinos.

Día 4: Atravesamos de nuevo el salar en su parte la mas angosta, y remontamos por un camino con muchos retomes a través de bloques de lava hasta Los Colorados: dos casas raramente ocupadas, y una « vega » (zona húmeda con pasto, cerca de vertientes), muchos animales como llamas, vicuñas, ñandúes (avestruz sudamericana), zorros, etc.
Cortamos en todo terreno para pasar por Laguna Caro (ruinas, flamencos) y llegar a las ruinas de la mina de oro de Incahuasi, al borde del Salar del Hombre Muerto, donde almorzamos.

La mina fue explotada por los Incas, luego por los jesuitas, y en fin por una empresa moderna hasta 1950. Las ruinas de estas tres épocas se distinguen con facilidad en el terreno : el punto de partida de las excavaciones cambio de lugar a cada vez. La legenda dice que todavía subsiste una veta escondida en el fondo de una galería, conocida solo por algunos. El lugar es espectacular y exploraremos las ruinas de las distintas épocas, así que algunas galerías. Si alguien encuentra el filón, una botella de champagne esta prevista.

Seguimos hacia el norte travesando un paisaje inmensamente desértico, y subimos el Abra del Gallo a 4700 m de altura para llegar a San Antonio de los Cobres, pequeña ciudad minera, puesto fronterizo para la aduana (la frontera con Chili esta a 150 Km. ), sin gracia , pero con un buen hotel (Hotel de las Nubes) que nos espera.

Día 5: Bajamos hacia Salta por la Quebrada del Toro, con sus paisajes muy coloridos. Nuestra ruta sigue por momentos el recorrido del famoso « Tren de las Nubes » y pasa por Tastil donde visitamos a pie las ruinas parcialmente restauradas de una antigua ciudad indígena fortificada y edificada arriba de un cerro.

Llegamos al principio de la tarde a Salta, la ciudad mas linda del noroeste argentino, (330 000 habitantes). Ciudad activa, alegre, con numerosos monumentos e Iglesias de la época colonial española, cuando estaba administrada desde Perú.

Nos instalamos en el muy confortable hotel Salta, idealmente ubicado en pleno centro, a 100 m de la catedral, de la Iglesia de San Francisco, etc. Tarde libre, y cena con las excelentes especialidades gastronómicas regionales (humitas, tamales, locro...)

Día 6: Día de descanso, con visita acompañada de los principales monumentos, del mercado de abastecimiento (frutas, verduras y carnes), y mercado de artesanías.

Día 7: Salimos hacia los Valles Calchaquíes, por la ruta espectacular de La Cuesta del Obispo, que sube desde la selva tropical a 1600 metros de altura hasta las extensiones de pasto corto a 3500 metros, y a la vegetación espinosa de las zonas semiáridas.

A lo largo del Río Calchaquí, los indios supieron conservar sus tradiciones, y cultivan con mucha prolijidad las tierras próximas al río. Los paisajes muy variados son magníficos y almorzamos a la sombra de los sauces de la ribera.
A la tarde, visita de Cachi : iglesia con carpintería de madera de cactus, y museo antropológico, y luego seguimos el curso del río hasta Molinos, donde nos alojamos en el Hostal Provincial, antigua casa del Gobernador Izasmendi.

Día 8: Seguimos el curso del Río Calchaquí y llegamos en la zona de los viñedos, a 1700 metros de altura. En Cafayate, visitamos la bodega Etchart, con degustación (excelente cabernet-sauvignon).

Cena y noche en el Parador de las Ruinas de Quilmes, al pie de las ruinas del mismo nombre.

Este hotel increíble fue edificado por Héctor Cruz, genial artesano que empezó hilando tapices tradicionales y prácticamente creo un estilo propio. Los indios Quilmes, después de una larga lucha contra los españoles, fueron vencidos y deportados (caminando !) hasta cerca de Buenos Aires, donde los pocos sobrevivientes fundaron la ciudad de Quilmes, sobre todo conocida hoy por su marca de cerveza.

Día 9: Salimos hacia el este, pasando una cadena de montaña a mas de 3000 metros de altura, y llegamos a Tafi del Valle, pequeña ciudad turística muy cotizada por su buen aire y su clima fresco por la burguesía de Tucumán (la capital de Provincia, a 150 Km.). Iniciamos un largo descenso hasta la selva tropical donde almorzamos antes de seguir hasta el aeropuerto de Tucumán.

 

Advertencias

Andes 4x4 comunica a todos los participantes y/o interesados sobre los efectos adversos que se pueden presentar en la altura extrema.
Estos pueden ser:

01. Dolor de cabeza
02. Mareos
03. Falta de aire
04. Vómitos

La forma básica de contrarrestar o suprimir estos síntomas es disminuyendo la altura, por descenso a zonas más bajas. Hay que tener en cuenta que siempre debemos cuidar de nuestra salud, cuando realizamos este tipo de aventuras.

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